El Sonambulismo

El sonambulismo es un trastorno del sueño más peligroso que grave.

Una vigilia completamente indeseada que se puede prolongar por tiempo indeterminado.

Los peligros del sonámbulo radican en que este es capaz de levantarse de la cama y comportarse aparentemente de forma habitual.

Pueden deambular por toda la casa, bajando y subiendo escaleras con el riesgo que ello conlleva.

Sin embargo todos sus movimientos los realiza de manera inconsciente, incluso no recuerda nada cuando despierta.

Esta alteración nocturna despierta miedos e inquietudes y mucha preocupación entre quién lo padece así como en su entorno familiar.

Sonambulismo

Qué puede hacer un sonámbulo

Un sonámbulo puede realizar todo tipo de acciones cotidianas, eso sí no intentes tener una conversación coherente.

Pueden incluso hablar pero no son conscientes de lo que hacen o dicen así que es muy probable que te digan algo sin sentido.

Su estado es de inconsciencia total, aunque los veas con los ojos abiertos, ellos siguen dormidos.

Permanecen en todo momento con la mirada ausente e inexpresiva.

Su cerebro está parcialmente despierto, una mente inconsciente en un cuerpo en movimiento.

En casos más leves, el sonámbulo se limita a levantarse de la cama, andar unos pasos en casa y volver a acostarse.

Donde realmente es preocupante es en pacientes que son capaces de salir de casa e incluso intentar conducir su coche.

Estos episodios suelen ser muy breves, no más de 5 – 10 minutos, e incluso unos pocos segundos.

Aunque también pueden alargarse mucho en el tiempo, no hay un límite establecido.

Quién puede padecer sonambulismo

Este desorden afecta al rededor de un 4% de la población adulta, es más frecuente en hombres que en mujeres.

Suele aparecer en la infancia, esto puede deberse a una inmadurez del desarrollo cerebral.

Sobre un 40% de las personas han padecido durante su infancia alguno de estos episodios.

Es a los 10 – 11 años cuando se dan más casos de sonambulismo infantil, esto va decreciendo hasta al rededor de los 15 – 16 años.

Solo la mitad de los adultos que en su niñez fueron sonámbulos lo siguen siendo.

Causas del sonambulismo

Son diversos los factores que pueden favorecer la aparición del sonambulismo.

En líneas generales, cualquier dolencia o malestar que provoque alteraciones en el sueño.

El no descansar bien de forma prolongada afecta mucho a nuestra salud física y mental.

Si tienes antecedentes familiares, debes saber que el sonambulismo es hereditario.

Los niños cuyos padres lo hayan padecido tienen más probabilidad de heredar este trastorno.

Aunque no se pueden predecir los episodios del sonambulismo, se pueden evitar los factores que los provocan,

En los niños hay que prestar especial atención en los siguientes casos:

En general, si se tiene el sueño alterado, hay que evitar:

  • Consumo de alcohol y drogas.
  • Excitantes como el café, té y bebidas energéticas.

Otro aspecto muy importante y que desgraciadamente vamos a peor, sobre todo en niños es en los aparatos electrónicos.

Consolas, móviles, tabletas digitales, todo el día cargado con ellas e incluso llega la noche y siguen en la mesita.

Hay un estudio que alerta de un importante aumento de menores sonámbulos debido a los elementos informáticos en sus habitaciones.

Esto unido a que cada vez se acuestan más tarde además de “encendidos” con tanta pantalla, hace que tengan en demasiadas ocasiones un sueño crónico.

Buenos hábitos

Lo que tenemos que poner en práctica desde ya mismo es una serie de hábitos saludables:

  • Dormir 8 horas diarias.
  • Procura mantener un horario de sueño, acuéstate cada día sobre la misma hora.
  • Reduce las cenas copiosas, mejor menos y bien.
  • Si eres un apasionado del deporte, eso está muy bien, pero deja al menos un margen de tres horas antes de acostarte.

Cómo tratar a un sonámbulo

Lo primero y más importante que debemos hacer cada noche:

  • Retirar obstáculos en el acceso y salida de la habitación.
  • Si duerme en cama elevadora debe tener protecciones laterales acolchadas.
  • Cierra la puerta de su habitación y coloca algún tipo de campanilla para alertarte que ha salido.
  • Las puertas de acceso a la vivienda ciérralas con llave.
  • Todas las ventanas si no disponen de reja tienen que estar aseguradas.

Cuando pillamos en acción a un sonámbulo, lo que hay que hacer es mantener la calma y hablarle con voz suave guiándole de nuevo hacia su cama.

Recuerda que mientras deambula sigue dormido así que mejor acostarlo sin que se despierte.

¿Cómo detectar si eres sonámbulo?

No hay ningún examen médico que pueda determinar si eres sonámbulo.

Tampoco serás capaz por ti mismo saber si padeces esta alteración del sueño.

Si tienes alguna sospecha tras ver indicios de algún paseo nocturno y vives solo en casa, la única forma es colocar una cámara de grabación.

El sonámbulo que conviva con su familia, lo tiene más fácil, ya que serán estos los que más pronto que tarde se alarmaran con tus episodios.

Dos mentiras sobre el sonambulismo

Esto hay que tratarlo con mucha seriedad y ponerte en manos de un especialista del sueño en cuanto tengas dudas de ser sonámbulo.

No es peligroso ser sonámbulo

Como hemos comentado en líneas anteriores, no todos los sonámbulos actúan igual.

Hay casos leves y otros muy graves, lo que hay que tener presente es que cualquiera de ellos no es consciente de sus actos, con lo cual esto ya de por sí puede ser muy grave.

Nunca hay que despertarlo

Esto tampoco es así, vuelvo a lo de antes, no todos los casos son igual.

Lo ideal es guiarlo con cariño y suavidad hasta la cama para que continúe con su sueño interrumpido.

En casos de sonambulismo agresivo sí que puede ser necesario despertarlo para evitar males mayores.

Si finalmente es necesario despertarlo, puede que no sea nada fácil, piensa que el sonámbulo permanece en una fase de sueño profundo.

Al despertar, la persona se encontrará confusa y desorientada así que sé paciente y acompañale a su cama.

La mente ausente de un cuerpo en movimiento

Casos curiosos de sonámbulos

Pues así es, curiosos y además de todo tipo, agresivos, creativos, marchosos….

Como el de Lee Hadwin, un pintor británico que ha ganado una fortuna creando obras de arte muy cotizadas.

Bueno lo de pintor… su profesión es la de enfermero.

Lo “gracioso” del tema es que solamente pinta mientras duerme.

Cuando está despierto, ni recuerda nada, ni sabe pintar en absoluto

Pintura Lee Hadwin

Algún otro caso simpático como el señor que cortaba el cesped de su jardín completamente desnudo.

Pero también existen en la historia sonámbulos curiosos a la par que peligrosos.

Este es el caso de Robert Ledru, uno de los más antiguos de los que se tiene constancia.

En 1887, este inspector jefe de la policía francesa fue enviado a investigar un asesinato ocurrido en la playa de Le Havre.

La víctima fue André Monet, que había muerto de un disparo.

El propio inspector, tras varios y contundentes indicios fue consciente que el mismo fue el asesino.

Había cometido el homicidio estando sonámbulo.

Tras su sorprendente descubrimiento, se entregó en comisaria al considerar que era un riesgo para la sociedad.

Las autoridades corroboraron su versión y decidieron que pasaría el resto de su vida recluido en una granja, vigilado bajo control médico.

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