▷ Aseo de personas dependientes

Primeramente es necesario matizar que según el grado de dependencia así habrá que atender al dependiente.

Por otro lado, en este artículo, trataremos sobre la dependencia en camas elevadas articuladas.

Aseo corporal

En este tipo de pacientes hay niveles o grados de dependencia.

Aunque más adelante profundizaremos en ello, estos grados se clasifican en:

  • Dependencia moderada.
  • Dependiente Severo.
  • Gran dependiente.

En situación de dependiente moderado, probablemente seas capaz de enjabonarte como en la imagen.

Aunque este tipo de aseo por ti mismo no es aconsejable en cama ya que debe ser realizado con la ayuda de otra persona.

🛁 Hábitos de higiene diaria

La higiene en discapacitados tiene que ser a todos los niveles, incluso mental.

Vigilar una adecuada higiene en las personas postradas en cama es vital para su salud.

Aseo enfermos

Pero además de ser saludable, también influye mucho en el confort de enfermos dependientes.

Y es que está más que comprobado, que un aseo integral bien realizado cada día, redunda en una notable mejora en el bienestar del encamado.

Cuando hablamos de integral, nos referimos a que además del aseo corporal, la cama también requiere su higiene diaria.

Pero no debemos olvidarnos del aspecto emocional, siendo tan importante o más que el resto de higiene.

En cualquier hogar que se esté al cuidado de un familiar dependiente, hay un vínculo que hace más llevadera la estancia.

Es en las residencias y hospitales donde los sanitarios tienen también que hacer de psicólogos para conseguir esa necesaria relación emocional con el paciente.

Cualquier centro hospitalario tiene protocolos de higiene para enfermos, donde el personal sanitario atiende a los pacientes siguiendo los pasos estipulados.

Lo que conseguimos con esto es mantener la piel de los pacientes en óptimas condiciones aumentando el confort y autoestima del enfermo.

Este protocolo conviene seguirlo independientemente si hablamos del cuidado en el hogar o en centros médicos.

💗 Higiene emocional

Siempre hay que buscar una buena sintonía entre cuidador y enfermo.

Para ello es necesario principalmente empatizar con el paciente y mantener un diálogo fluido cada día.

Esta empatía favorece que la relación se fundamente en la confianza mutua obteniendo con ello excelentes resultados.

El objetivo está muy claro, generar un ambiente positivo propicio tanto para el trabajo del sanitario como para los encamados.

👀 Intimidad del encamado

Con la intimidad de los enfermos debemos ser muy prudentes y actuar con especial sensibilidad.

Ante todo hay que tener presente que pueden sufrir continuos cambios de humor según su estado físico y/o mental.

Siempre antes de proceder al aseo vamos a mantener una conversación previa para relajar posibles tensiones.

De esta forma conseguimos tranquilizar al paciente e incluso tener su colaboración durante el aseo.

🛌 Aseo de cama

Generalmente la ropa de cama se cambiará con mucha frecuencia, esto puede variar según el paciente y la época del año.

En cualquier caso, el cambio se deber realizar tantas veces como sea necesario.

Algo primordial es evitar la humedad, la ropa tiene que permanecer siempre seca.

Un aseo completo de cama, sin el paciente acostado, sería el siguiente:

  • Quitamos toda la ropa de la cama, así como el colchón retirando su bajera.
  • Pasamos un paño por toda la estructura de la cama.
  • Una vez esté limpia y seca, colocamos el colchón.
  • Ponemos una bajera limpia al colchón además de sábanas y mantas si es necesario.

Si vamos a realizar la limpieza de la cama con el paciente encima:

  • Limpiamos con un paño las zonas accesibles de la cama.
  • Cambiaremos la ropa de cama.

Al menos una vez cada seis meses se debe realizar una limpieza a fondo de la cama.

Requieren una especial atención aquellos pacientes con problemas de sudoración excesiva y/o incontinencia.

En estos casos, además de realizar cambio de ropa más a menudo también utilizaremos algún tipo de protección impermeable.

En resumen, hay que evitar que estén mojados o húmedos en cama.

🤸 Higiene postural

Una misma postura prolongada durante mucho tiempo nos traerá problemas.

Esto puede agravarse según el peso del paciente, a más kilos presión mayor, con lo cual más necesario el cambio postural.

Las camas ortopédicas realizan una labor fundamental en este sentido, gracias a sus regulaciones eléctricas.

Si no se realizan estos movimientos regularmente, pueden aparecer o agravarse, en el caso de que ya padezca escaras.

Hay que aprovechar el momento del aseo corporal para hacer esos movimientos en todo el cuerpo y además revisar posibles signos de lesiones en la piel.

🤽 Zonas de aseo

Cada parte del cuerpo del enfermo requiere de una pautas para su limpieza.

Aseo corporal

Antes de iniciar el aseo hay que revisar la temperatura de la habitación evitando cualquier corriente de aire.

En habitaciones de hospital y residencias que sean compartidas con otros pacientes hay que tener muy en cuenta la intimidad del paciente.

Así que en caso necesario habrá que hacer uso de cortinas o biombos.

Una vez tengamos el ambiente idóneo listo, prepararemos todo el material necesario para el aseo.

Antes de manipular al enfermo nos lavaremos las manos con agua y jabón o en su defecto una solución antiséptica.

Una vez secas, usaremos guantes de látex, así evitaremos posibles contagios.

Para iniciar la higiene del cuerpo colocaremos al paciente en posición decúbito supino (acostado boca arriba).

Posición decúbito supino

Es aconsejable realizar todo el proceso de aseo entre dos personas.

Material necesario en el aseo del cuerpo

  • 2 palanganas para el agua.
  • 3 toallas, 1 pequeña + 1 mediana + 1 grande.
  • Jabón neutro líquido o esponja jabonosa.
  • 1 esponja para el aclarado.
  • 1 empapador.
  • Crema hidratante.

En una de las palanganas ponemos agua caliente con jabón o bien la esponja jabonosa, en la otra agua para el aclarado.

La temperatura del agua no debe ser inferior a 40 grados, ya que se enfría en poco tiempo.

A continuación procedemos a desvestir al paciente y lo tapamos con la toalla grande.

👣 Lavado de piernas

Para empezar ubicamos el empapador debajo del paciente de forma que no mojemos el colchón.

Observamos que quede completamente estirado, sin pliegues.

Con la esponja vamos limpiando desde las ingles hacia los pies, terminando entre los dedos.

Completamos el proceso suavemente con movimientos circulares.

Por último repetimos este último paso con la esponja limpia, aclaramos y secamos bien con la toalla mediana.

Una vez bien aseadas las piernas, continuamos por el torso y brazos.

⚠️ Importante, cuidado con los pliegues de la piel sobre todo en personas mayores.

Cogemos una nueva esponja jabonosa y empezamos desde el cuello hasta el abdomen, pasando suavemente por axilas.

Realizamos los mismos movimientos circulares comentados en el paso anterior.

Acabamos aclarando con agua limpia y con el secado utilizando la toalla.

🔎 Ojo, no es imprescindible pero si aconsejable que una persona vaya limpiando y aclarando mientras la otra secando.

De esta forma conseguiremos que el enfermo no coja frío.

❗ Higiene íntima

Es la zona del cuerpo más delicada y donde tenemos que ser mas cuidadosos.

El lavado de la zona genital por razones obvias es distinto entre hombre y mujer.

Para los hombres cogeríamos el pene, bajamos el prepucio y lavamos.

En mujeres separamos los labios de sus partes íntimas y lavamos de arriba hacia abajo.

El proceso de lavado, aclarado y secado siempre es el mismo, debiendo utilizar para cada zona agua limpia.

👩 Lavado de cabeza

Empezamos lavando la cara y orejas con la esponja limpia húmeda sin jabón, al finalizar secamos.

El cabello debe lavarse al menos una vez a la semana.

Para este proceso hay accesorios ortopédicos muy cómodos como el lavacabezas hinchable.

Lavacabezas hinchable

👚 Espalda, cuello posterior y glúteos

Colocamos al enfermo en posición decúbito lateral mirando hacia nosotros.

Posición decúbito lateral

Iniciamos el proceso desde el cuello hasta los glúteos, realizando los movimientos circulares ya comentados.

En la zona de los glúteos seremos aún más delicados con el proceso de lavado y secado.

Una vez lavada y aclarada toda la zona terminamos secando muy bien.

Finalizamos aplicando crema hidratante, frotamos suavemente hasta que sea absorvida por la piel.

Aprovechamos este proceso para realizar un masaje que será muy beneficioso para reactivar la circulación sanguínea.

 

 

 

 

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