▷ Alzheimer, un final cruel e implacable

El Alzheimer, una terrible enfermedad neurodegenerativa, terminal y aún incurable.

Suele confundirse con la demencia senil ambas enfermedades comparten algunas características pero difieren en otras.

Se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos en la conducta del individuo que lo padece.

Un día cualquiera, te levantas de la cama y empiezas a dudar y olvidar pequeños actos cotidianos.

Esto es debido a una pérdida de la memoria y otras capacidades mentales, a causa de muerte celular (neuronas).

También se produce una atrofia en diferentes zonas del cerebro.

La enfermedad suele tener una duración media aproximada después del diagnóstico de 10 años.

Este plazo puede variar en proporción directa con la severidad de la enfermedad al momento del diagnóstico.

Investigación y lucha contra el alzheimer

Se está trabajando y mucho en la lucha contra esta horrible enfermedad,

Uno de los últimos y grandes avances es el desarrollo de una nueva técnica que podrá predecir el Alzheimer con 15 años de antelación.

Las pruebas de neuroimagen pueden predecir con 15 o 20 años de antelación la aparición de los primeros síntomas del Alzheimer porque detectan algunos cambios cerebrales y una fase preclínica silenciosa y sin síntomas, lo que abre la puerta al tratamiento personalizado de la enfermedad.

Según ha explicado el responsable de la Unidad de Neuroimagen de la Fundación Pasqual Maragall, Juan Domingo Gispert, está nueva técnica, que aún está en estudio, supone “un giro radical en la investigación del Alzheimer”.

Gispert ha explicado que a través de la combinación de técnicas de neuroimagen y de otros marcadores se puede detectar para cada persona en qué momento de la fase preclínica se encuentra y cuáles son los factores que pueden contribuir al desarrollo de la enfermedad.

Con la resonancia magnética y la tomografía por emisión de positrones (TEP) se pueden localizar en el cerebro de pacientes asintomáticos las placas que caracterizan esta demencia, ha explicado el responsable de la Unidad de Neuroimagen de la Fundación Pasqual Maragall.

Según la Organización Mundial de la Salud, en el mundo hay 47,5 millones de personas con demencia y, si no se encuentra una cura efectiva, se prevé que en 2050 el número de casos se habrá triplicado.

Estamos ante una enfermedad gravemente incapacitante para aquellos que la padecen y suele ser devastadora para sus cuidadores y familiares.

Avances contra esta terrible enfermedad

La investigación sobre el Alzheimer ha obtenido grandes avances durante los últimos años, pero de momento no se ha encontrado una cura que pueda hacer remitir por completo los síntomas del Alzheimer.

De momento se ha logrado predecir con cierta antelación la aparición de la enfermedad, y si bien es cierto que de momento no existe una cura, gracias a esta prevención podemos retrasar el inicio de la enfermedad.

El Alzheimer, se ha convertido en una prioritaria y urgente necesidad investigadora, porque hay que encontrar tratamientos que al menos frenen su devastador avance, al tiempo que se facilitan y mejoran los cuidados de los pacientes hasta que se consiga vencer esa terrible enfermedad.

Prevención

Las recomendaciones de los expertos se centran fundamentalmente en dos puntos clave:

  1. Detección precoz de los primeros síntomas.
  2. Ejercitar la memoria y la función intelectual.

Mantener una dieta equilibrada, baja en grasas, protege frente al deterioro cognitivo, además, la vitamina E ejerce un efecto protector.

En general, mantener unos hábitos de vida saludables puede reducir el 40 por ciento de los casos de Alzheimer, según la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Existen además algunos factores de riesgo no genéticos que pueden determinar el momento en el que comienza a aparecer el Alzheimer:

  • Nivel educacional: cuantos más años de formación tenga una persona, más tarde aparecerán los posibles efectos del Alzheimer, pues el haber estado ejercitando la memoria fortalece el cerebro.
  • Salud cardiovascular: existen alteraciones del sistema cardiovascular que pueden afectar al sistema cognitivo de una persona, como la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, la obesidad, la falta de ejercicio físico o el tabaquismo.
  • Traumatismo cráneoencefálico: se puede perder conocimiento en el impacto.
  • Depresión: puede favorecer la aparición del Alzheimer o una enfermedad vascular cerebral.

Tratamiento

Por el momento no existe ningún tratamiento que revierta el proceso de degeneración que comporta esta enfermedad.

Sin embargo, sí se dispone de algunos fármacos que pueden retrasar, en determinadas etapas de la enfermedad, la progresión de la patología, teniendo muy en cuenta que estos fármacos producen diversos efectos secundarios.

La Fundación del Cerebro y la Fundación Española de Enfermedades Neurológicas ofrecen algunos consejos como los siguientes:

  • Se debe tratar al paciente acorde a la edad que tenga, y no tratar de ocultarle información.
  • No dar órdenes ni exigencias, tratando de mantener un tono positivo siempre.
  • Hablar claro y explicar las cosas de forma relajada y lo necesariamente extensas que sea posible para que el paciente pueda comprender lo que se le trata de decir o explicar.
  • Tratar de que el paciente tenga su propia independencia y ayudar en la medida de lo posible, sin anular sus acciones.

“La demencia se come el pensamiento del enfermo y a su vez destroza los sentimientos de los que lo quieren y lo cuidan”

Fuentes del artículo:

Wikipedia

Antena3

Cuidateplus

5.0
02