Gimnasia para encamados

En otros artículos hemos hablado de lo importante que es disponer de un adecuado equipo de descanso, en el caso de las personas encamadas de larga duración además de una correcta higiene postural se hace indispensable un mínimo de gimnasia diaria para mantener articulaciones y músculos con buena salud y por otro lado una correcta circulación sanguínea.

En alguna oscasión hemos oído aquello de “La mejor medicina es el buen humor y una buena dosis de óptimismo” mantener una higiene postural junto a una cierta actividad física favorecerá ese necesario “buen rollo” que sin duda hará de la estancia en cama mucho más llevadera.

Si no puede mover una pierna…. muevesela

Las personas con movilidad reducida y encamadas de larga duración en hospitales y residencias geriátricas, tienen un programa de gimnasia con fisioterapias del propio centro.

En estados de Alzheimer avanzado también se hace necesario que un fisioterapeuta rehabilite al enfermo con gimnasia pasiva.

Es sumamente importante mover extremidades inferiores y superiores además de realizar cambios posturales.

Unas piernas o brazos inertes, son mucho más propensos a diversos problemas derivados de la ausencia de movimiento como por ejemplo, contracturas, úlceras por presión, varices, trombos etc.

Evita contracturas

Cualquier músculo se vuelve rígido si no se ejercita dando lugar a una más que probable contractura.

Hay que evitar que la persona encamada permanezca inmóvil durante un tiempo prolongado.

En los pacientes con Alzheimer avanzado, la gimnasia “sin dolor” puede ser muy complicada si el enfermo no es capaz de relajarse llegando incluso a ser necesaria la sedación.

¿Qué gimnasia debo hacer?

Cada persona encamada, dependiendo de factores cómo su estado físico y/o mental,  tiene unas necesidades en cuanto a movimiento.

Siempre es aconsejable acudir a un profesional en fisioterapia para ofrecer una correcta actividad física al encamado.

Hay varios puntos en común para cualquier caso:

  • Siempre será necesaria una correcta higiene postural, para evitar problemas, cervicales o lumbares. La calidad y firmeza del colchón utilizado debe estar acorde al peso y medidas del usuario. El cambio de postura es necesario para evitar escaras o úlceras por presión.
  • Gimnasia básica, si el estado del usuario lo permite, a diario o al menos 4 días a la semana, se deben mover todas las articulaciones del cuerpo, sobre todo las más propensas a contracturas, como codos, dedos, hombros, muñecas, rodillas o tobillos. A la más mínima aparición de dolor se debe parar.

Tonificación muscular

Hay que prestar especial atención a las personas mayores que por el motivo que sea necesitan pasar largos periodos encamados o en reposo absoluto.

Para prevenir la atrofia muscular y articular de las personas encamadas es indispensable realizar una serie de ejercicios de tonificación muscular.

La recuperación por una cirugía, accidente o traumatismo de una persona joven será mucho más rápida que en una de edad avanzada.

Tras un largo periodo en cama con reposo absoluto puede llegar a ser necesario una rehabilitación para poder empezar a realizar algo tan básico como el caminar, si durante el tiempo en cama se han realizado ciertos ejercicios para tonificar los músculos de las piernas la rehabilitación se puede acortar mucho.

Independientemente del estado físico de la persona encamada y según su edad, un reposo total prolongado de varias semanas, puede hacer que una persona totalmente activa pierda la capacidad de andar y ser independiente incluso en las actividades más simples.

Para mantener un adecuado tono muscular y una correcta movilidad articular será necesario respetar una cierta actividad diaria con unos ejercicios sencillos bajo la supervisión de algún profesional médico.

Ejercicios básicos para personas encamadas

En posición decúbito supino (boca arriba) con las extremidades estiradas, siempre que el estado físico lo permita y al menos 4 días por semana, realizar los siguientes ejercicios.

Repeticiones las que sea posible sin llegar a notar dolor, con 10 – 15 repeticiones serán suficientes.

Piernas

  1. Con las piernas estiradas, hacer movimientos de flexión y extensión con los pies.
  2. Flexionar y estirar los dedos de los pies.
  3. Doblar la pierna hacia arriba y volver a estirar totalmente, manteniendo en todo momento el contacto del pie con la cama.

Con estos dos sencillos ejercicios, hemos ejercitado dedos, rodillas, tobillos y los músculos implicados durante el movimient0.

Brazos – hombros

  1. Con los brazos estirados flexionar y estirar los dedos abriendo y cerrando la mano.
  2. Realizar movimiento con las muñecas de arriba hacia abajo.
  3. Con los brazos extendidos realizar encogimiento de hombros.
  4. Brazos extendidos y palma de la mano hacia arriba, elevaremos el antebrazo sin mover el codo hasta tocarnos el hombro.

Cuello

Realizaremos un suave movimiento de 360 grados con la cabeza

Otros cuatro sencillos ejercicios para mantener una mínima movilidad en brazos y hombros.

Los anteriores ejercicios son muy básicos y realizados sin peso o resistencia, lo ideal y si el estado físico y/o mental del usuario lo permite es ampliar estos ejercicios añadiendo peso y de esta forma conseguir una mejor tonificación muscular.

Finalmente, insistimos en la conveniencia de supervisión por parte de un profesional médico de cualquier tipo de rehabilitación física.

2017-11-30T12:56:47+00:00 Por |